Mostrando entradas con la etiqueta Tudela Agüeria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tudela Agüeria. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de enero de 2016

Tudela Agüeria pide que se mejore el paso bajo el puente de Quintaniella


viernes, 25 de abril de 2014

Luz verde a la sustitución del puente de Tudela Agüeria ante su mal estado

Los esfuerzos municipales y vecinales por mantener en pie el antiguo puente entre Quintaniella y Santa Eulalia de la Manzaneda, en Tudela Agüeria, no han dado resultado. El estudio técnico encargado por el Ayuntamiento sobre el estado del hormigón del paso, de más de noventa años de antigüedad, concluye que es necesario sustituirlo, o, de lo contrario, se vendrá abajo.
La obra saldrá a licitación por un máximo de 388.366 euros, IVA excluido, y tendrá un plazo de ejecución de cuatro meses. La fecha de inicio de los trabajos depende de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, que debe autorizar la construcción como trámite administrativo previo.
El nuevo puente será de hormigón armado, tendrá dos vanos y un único apoyo en el lecho del río Nalón, y, al igual que el actual, la anchura de la calzada central será de 3,5 metros. Además de las mejoras estructurales, la diferencia más notoria con el antiguo paso será un diseño exterior moderno.
Los vecinos del entorno, cerca de los polígonos industriales de Olloniego, aceptan la sustitución del puente al conocer el riesgo que conllevaría su restauración. El concejal de Infraestructuras, Benjamín Rodríguez Cabañas, mantuvo el martes una reunión con los residentes para explicarles el proyecto.
Pese a que la mayoría entiende la decisión del Ayuntamiento, algunos no pueden evitar mirar ya con cierta nostalgia el viejo puente. Una losa tapada por el verdín y la maleza es la clave para entender ese sentimiento. En la inscripción puede leerse: "La parroquia de Tudela Agüeria dedica este recuerdo al Ayuntamiento y al diputado Fermín Landeta Villamil. Oviedo, 1922". Por allí pasan cada día los vecinos de Quintaniella y Santa Eulalia de la Manzaneda a pie, en bicicleta o en coche para ir de una localidad a otra o coger el tren en la estación. La primera fase de la obra, con la retirada del antiguo paso, hará que los usuarios tengan que dar un rodeo por la carretera de Langreo de forma provisional.
El municipio tomó a mediados del pasado año la primera medida preventiva contra el derrumbe del puente al limitar el tráfico a vehículos de hasta cinco toneladas, aunque los camiones de gran tonelaje no suelen atravesar el paso.

sábado, 31 de agosto de 2013

Los vecinos de Tudela Agüeria se unen para restaurar la iglesia

La Asociación de Vecinos La Fontica de Tudela Agüeria está llevando a cabo una campaña para
restaurar la iglesia del pueblo, según relató a este diario su presidente, Mario Fernández. Lo hacen después de que el templo sufriera el hundimiento de las vigas laterales, lo que llevó a la caída de la central. La obra tiene un presupuesto de 50.000 euros, de los que los vecinos han aportado más de 18.600 y el Arzobispado de Oviedo 6.500. También ha colaborado intensamente con sus gestiones el párroco de la localidad, don Ángel, que ha logrado obtener otros 8.500. «Está muy implicado y estamos todos muy contentos con él», asegura Fernández.
El Ayuntamiento ha hecho su contribución renunciando a cobrar por los permisos de obra. El presidente de La Fontica asegura ser consciente de las limitaciones económicas del momento y agradece el apoyo del concejal de la Zona Rural, Benjamín Rodríguez Cabañas, y de la edil de Participación Ciudadana, Silvia Junco. Fernández espera, con el apoyo de sus vecinos, finalizar el pago de las reparaciones antes de finalizar el año. Para ello, en este fin en que se celebran las Fiestas de San Francisco Javier en Tudela Agüeria, la asociación ha dispuesto una hucha para recaudar fondos.
La iglesia está datada entre fines del siglo XV y finales del XVI, aunque conserva dos portadas de la Edad Media. Afrontó diversas reformas a lo largo de los siglos y fue reconstruida tras la guerra civil. En la hornacina conserva una talla de Santiago Peregrino. Si todo sale bien, afirma Fernández, el templo se reabrirá con toda solemnidad en septiembre u octubre.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Historias a punto de perderse

En el año 1851 se construye en el pueblo de Tudela de Agüeria una fuente de uso público, que servía también como lavadero, abrevadero y punto de reunión para los vecinos, tal como recoge Paco García en el anuario de Veguín. En diciembre de 1921 en el sorteo extraordinario de la lotería de Navidad Olegario Riera Cifuentes fue agraciado con 15 millones de pesetas. Este tuledano de pro invirtió parte del premio a varias obras en su pueblo natal. A partir de entonces la fuente comenzó a llamarse la fuente Olegario. Ahora los vecinos quieren volver a sacar agua de ella. Tras años de abandono y de culpabilizar al alcalde de barrio, Alberto Barbudo Cubero, de verter numerosos escombros alegando que es de su propiedad, la intención es restaurarla de nuevo. Así lo recogen en la última publicación de su anuario, que cumple ahora 15 años, y «puede convertirse seguramente en el último».
José Fermín Palicio, presidente de la asociación cultural, asegura que este libro «es un homenaje de amor a Tudela, imposible sin la colaboración de los vecinos». Pero quizás eso ya no sea suficiente. Seguir con el proyecto editorial el año que viene es una incertidumbre debido a los recortes de las subvenciones. «La crisis económica nos impedirá soportar los aproximadamente 2.700 euros que suponen los 900 ejemplares que editamos cada año», explica, e implica directamente a la concejalía de Cultura y a la Obra Social y Cultural de Cajastur, al suprimir las ayudas «que en mayor o menor cuantía aportaban desde 1998».
La actual publicación «rescata los temas antiguos y da a conocer lo que se está haciendo actualmente». Entre sus páginas, la inauguración de la calle Tino Casal en 1992, la organización de la prueba de ciclismo juvenil 'José Manuel Fuente' o la celebración del 150 º aniversario de la incorporación del municipio de Tudela al concejo de Oviedo. Todo posible gracias al esfuerzo de los vecinos, seña de identidad del libro. Las más de 2.000 fotos antiguas cedidas, en gran parte por sus habitantes, lo atestiguan. Aún así la publicación, memoria histórica de Tudela, «corre peligro». 

lunes, 6 de agosto de 2012

Tudela de Agüeria limpia su río «ante la negativa de la Confederación Hidrográfica»

Los vecinos de Tudela de Agüeria se han puesto manos a la obra y han limpiado el río que atraviesa la localidad, tras «la negativa» de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, que tiene la competencia sobre el mantenimiento de los cauces fluviales.


La asociación de vecinos «La Fontica» comunicó ayer que los residentes han efectuado la limpieza del reguero. Tudela, que fue declarado el pueblo más bonito de Asturias en el año 1970, lleva desde el 2007 intentando que la Administración «esté a la altura que le corresponde», según afirmó el vicepresidente de la asociación vecinal, Avelino García Villa. «Es difícil, ya que desde los organismos competentes cada día se ponen más obstáculos».


La asociación ha hecho varias peticiones al Ayuntamiento y al Principado, sin éxito. La colocación de pantallas antisonoras en la carretera AS-116 o la reparación del socavón del reguero a la altura del centro social son algunas de las solicitudes hechas por «La Fontica».

sábado, 4 de agosto de 2012

El cemento fragua en Agüeria

Arturo Villar
«Los de Veguín y los de Olloniego se juntan en los partidos de la Peña Tudelano, pero ni la gente de Veguín ha querido nunca que ganase el Nalón de Olloniego ni la de Olloniego el Comercial de Tudela Veguín». De un vistazo a su campo de fútbol, Arturo Villar ha destapado la realidad social compleja del valle de Tudela. En el césped de El Llerón, Tudela de Agüeria, vetusta capital de concejo de cuando este valle fue administrativamente independiente de Oviedo, el presidente y fundador del club ha identificado el centro. La mitad del camino entre las dos cabezas de esta vega del Nalón. A un lado el viejo pueblo minero de trazado semiurbano, de tradición y restos medievales y paso obligado del Camino de Santiago; al otro la villa nueva edificada urbana hace muy poco más de un siglo a las espaldas de la primera planta cementera que funcionó en España. Encajada entre los dos, puede que Agüeria sea el cemento, un lugar adecuado para mirar por encima de la competencia entre pueblos distintos y concebir un plan sobre las potencialidades comunes de esta ribera llana y accesible.


Villar, que nació en Agüeria y vive en Olloniego, que estudió parte del bachiller en Veguín, fue jugador y entrenador del Nalón y es hijo y yerno de mineros de este valle, puede sostenerlo con pleno conocimiento de causa: el fútbol, algo es algo, ha fraguado la argamasa para cimentar cierta cohesión social en esta vaguada con una cabeza en cada extremo y los viejos rescoldos de las antiguas rivalidades. Que el campo del Tudelano es un enlace y el equipo un punto de encuentro. Que en el fondo, he aquí la prueba, sí hay una comunión en lo social y una materia prima compartida que invita a pasar de puntillas sobre las desemejanzas para poner el acento en las capacidades compartidas.


«Ésta es una zona con múltiples posibilidades», se lanza Villar. Llana, con terreno libre incluso después del crecimiento voraz del polígono industrial, a un paso de Oviedo y de las cuencas mineras y de las autovías que van a León y a Gijón... Mirando desde el campo de El Llerón, el presidente de la Peña Tudelano puede observar desde el centro la porción del Nalón que recorre los confines del concejo de Oviedo desde el Sur -donde Olloniego limita con Mieres- hasta el Este, en la frontera que separa la parroquia de Box (Tudela Veguín) del municipio de Langreo. Es un lugar donde cabría, dice, si no un gran desarrollo residencial sí otro provecho aparte del que hoy le sacan las dos fases del gran polígono industrial de Olloniego-Tudela: «Una residencia deportiva», aventura, «o tal vez una gran superficie comercial. Yo hasta propuse hacer un camping de 12.000 metros cuadrados... Si se me apura, hasta sería un lugar perfecto para la feria de la Ascensión». Pero el reparto de los crecimientos del concejo ovetense decidió compensar a este universo fronterizo con el área empresarial.


En Agüeria, el reducto rural que está geográficamente encajada entre los universos más urbanos de Olloniego y Veguín, «navegamos bien» entre dos aguas. Desde aquí se percibe hoy, «poco a poco», más conciencia de valle. Por lo menos más que en el entorno de la mayoría de edad de Arturo Villar, cuando de valle de Tudela aquí «no hablaba nadie» y los de Agüeria, el pequeño reducto agrario escondido entre los polos industriales, elegido «pueblo más guapo de Asturias» en 1970, escoraban alternativamente hacia un costado o hacia otro. Él basculó primero hacia Veguín, en los tiempos en los que se estudiaba el bachillerato en la academia del Frailín, centro educativo de la otra vida activa de la villa, vecino de la iglesia en las alturas del pueblo, emblema de aquella época en la que la abundante industria local apretaba el paso a pleno rendimiento y había sesiones dobles en el cine Price, cuyo rótulo lastima hoy sobre la fachada ocre del edificio sin uso que fue su sede. Compañero de milicia de clase del cantante veguinense Tino Casal, con el tiempo le llamó también el Olloniego del pozo minero, en el apogeo máximo de la vitalidad de un pueblo volcado hacia su explotación hullera. Desde Tudela Agüeria «íbamos a coger el tren» a la estación intermedia, a Santa Eulalia de Manzaneda, dejando las madreñas acumuladas en la estación. Arreciaban los años sesenta y la suma de la población del valle tocaba techo con más de 8.600 habitantes en total y casi 3.000 de ellos en Olloniego, 2.700 en Tudela Veguín... Nada que ver con la penuria de hoy. Aquellos 3.000 que había sólo en Olloniego son ahora todos los residentes de la vega entera y el resultado resquema a los ojos de uno de la quinta de 1950 que la ha visto cambiar desde dentro, que ha tomado distancia durante veinte años de idas y vueltas como director de varias sucursales bancarias en Cantabria. El retroceso demográfico de la última década configura un caso excepcional en el concejo de Oviedo, anudado directamente al final de casi toda la industria. Es el descenso que resulta de la mezcla entre la raíz agraria del valle, su industria en retirada y la expansión urbana de la gran ciudad a espaldas de estas poblaciones fronterizas.


Tudela Veguín sigue siendo este sitio donde el silencio total inquieta, donde los niños creían que se habían quedado sordos si paraba el ruido y, aun hoy, algo pasa cuando cesa el zumbido de la cementera. La planta, menos mal, sigue aquí, casi literalmente metida en el casco urbano. Olloniego, en cambio, «no tiene ya ni un taller de bicicletas». Creció y fue el punto del valle donde construyó alguna vivienda nueva, precisa Villar. «En mi edificio ahora casi el más viejo soy yo», pero el vistazo a la travesía de la vieja carretera del Padrún, eje de la vida urbana, informa claramente sobre el deterioro de las fuentes de energía tradicionales.


Para salir adelante, o al menos para no perderse del todo, tirarán más todos a la vez, sostiene. El «yo soy tudelano» de Arturo Villar vale para Agüeria y para el valle de Tudela y esconde, deliberada o inconscientemente, una consideración de la vega como entidad colectiva que sólo tendrá sentido, asegura, «si es para sacar esta zona adelante empujando todos en la misma dirección». Porque «soy tudelano» tiene nombre de gentilicio el club de fútbol que él y unos amigos, con cincuenta socios a mil pesetas por barba, construyeron aquí en 1982. A mano. «Todo lo hicimos nosotros». Treinta años después, con la paleta cargada de cemento, son seis equipos de fútbol y uno de bolos, en total alguno más de cien jugadores reclutados en todo este otro valle del Nalón. «Muchos de Olloniego y de Veguín».
http://www.lne.es/asturias/2012/08/04/cemento-fragua-agueria/1279903.html

Seguidores